Hace más de medio siglo los viticultores plantaron cepas de viura y malvasía en las llamadas “cabezadas”, las zonas más altas y más pobres de sus viñas.
Este vino es el resultado de una exhaustiva selección de cepas y uvas, dentro de ese viñedo viejo.
Un vino con aromas sutiles, que dejan aflorar la personalidad de los suelos arcillo-calcáreos, característicos de esta zona de Rioja Alaves
Este vino es el resultado de un cuidadoso proceso que comienza con las cepas de Viura y Malvasía plantadas por nuestros antepasados en las zonas más altas y pobres de los viñedos, conocidas como "cabezadas". Estas uvas provienen de viñas viejas con una edad media de 59 años, ubicadas en Villabuena, Leza y Navaridas, en la zona de Rioja Alavesa, a una altitud de entre 450 y 620 metros sobre el nivel del mar. El rendimiento medio es de 6.000 kg/ha, lo que refleja la dedicación y selección exhaustiva de cepas y uvas.
El vino está compuesto por un 90% de Viura y un 10% de Malvasía riojana (Rojal). Su elaboración incluye una vendimia manual en cajas y una doble selección en mesa (racimos y granos). El 70% del vino fermenta en barricas de roble francés de 500 litros (10% de estas barricas son de segundo uso), mientras que el 30% restante fermenta en ánforas, hormigón y acero inoxidable. Posteriormente, el vino se cría sobre lías con bâtonnage durante seis meses, lo que le aporta volumen, untuosidad y un toque sedoso.