Manzanilla procedente de la última solera de la originaria Manzanilla Maruja. Manzanilla clásica sanluqueña con una vejez media de más de 15-20 años. Elaborada siguiendo los métodos más tradicionales de las antiguas manzanillas de Sanlúcar. Sistema muy dinámico con sacas muy pequeñas para favorecer la longevidad del velo de flor
Manzanilla Pasada de Bodegas Juan Piñero: Un Legado de Paciencia y Saber
Directamente desde Sanlúcar de Barrameda, la Manzanilla Pasada de Bodegas Juan Piñero es mucho más que un vino; es una obra de arte, un testimonio del tiempo y la tradición. Este tesoro enológico encarna la esencia misma de un proceso que exige paciencia, dedicación y un profundo respeto por el arte de la crianza.
Mientras la manzanilla tradicional se caracteriza por su juventud y frescura, la manzanilla pasada es su versión más madura y compleja. Proviene de una selección de las mejores y más viejas soleras de la bodega. Envejece bajo el velo de flor, la capa de levaduras que protege y define a los finos y manzanillas, pero en este caso, la flor se debilita con los años, permitiendo que el vino comience a desarrollar un carácter oxidativo. Este delicado equilibrio entre la crianza biológica y la oxidativa crea una bebida de una riqueza y profundidad inigualables.
Cada botella es el resultado de una espera de entre 15 y 25 años en botas de roble americano. Durante este largo reposo, el vino adquiere una personalidad única, con notas de frutos secos, especias y un toque salino que evoca la brisa del Atlántico. Su color dorado intenso y sus aromas punzantes y elegantes prometen una experiencia sensorial memorable.
La Manzanilla Pasada de Bodegas Juan Piñero es ideal para acompañar platos complejos como guisos de pescado, quesos curados o embutidos ibéricos. Sirve esta joya a una temperatura de entre 12 y 14 °C y déjate llevar por una historia de paciencia, tradición y un conocimiento que solo se puede adquirir con el tiempo.